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obviamos en Hobbes. Y en la cons- la que se localizan más de cuatro
El Criticón es un manual sobre 

titución de lo político confronta el mil referencias corporales. Y es muy el comportamiento humano, en el 
cuerpo mecánico, ajeno a la intimi- 
interesante la amplia exposición
que el juicio y la verdad dependen 
dad y a los sentimientos, con el cuer- de las diferentes concepciones del de cada situación y estado del in- 

po orgánico, vivo. El primero es el cuerpo (incluido el cuerpo místico
dividuo o individuos involucrados 
modelo de Hobbes, el segundo el de 
y el grotesco) y el recorrido por los en una acción dada. Gracián, pro- 
Gracián. Para el inglés el universo se autores españoles de los siglos XVI y totipo del desengaño barroco, se 

compone solo de cuerpos en movi- XVII que aplicaron la metáfora or- separa de modo tajante de la fe del 
miento. Y los cuerpos son individua- 
gánica a la sociedad en crisis (desde racionalismo. Des-engaño, en sen- 
les, aislados, compuestos de partes. Furió Ceriol o Vázquez Menchaca tido propio, significa dejar de estar 

En cambio, en el concepto de cuerpo hasta Baltasar de Álamos, Saavedra engañado. Las apariencias pueblan 
orgánico, los miembros nacen inte- Fajardo o Juan de Mariana), que 
el mundo y tras su máscara no se 
rrelacionados y se dan vida unos a convirtieron la máquina de Hobbes esconden las esencias, sino otra 

otros o se contagian la enfermedad. —que funciona por esfuerzo y resis- representación y otra más en una 
Para advertir que el grupo es ante- tencia— en un paciente y el geómetra 
cadena sin fin. Y tras las sucesivas 
rior al individuo, que el sentido de mecánico, en un gabinete médico, representaciones de las represen- 

la vida y la supervivencia está en la donde se diagnostica la enfermedad taciones no se encuentra el ser ni 
comunidad, pues sin ella no habría que aqueja del cuerpo político y se le 
la esencia, sino el postrer vacío de 
individuos. De modo que la idea de recetan los posibles remedios.
la “Cueva de la Nada”. La lección 

que el estado natural es la del indivi- Conforme uno avanza la lectu- filosófica consiste en adquirir y 
duo aislado, ajeno a la comunidad, ra, se da cuenta de que la reivindi- cultivar sistemáticamente la capa- 

es impensable.
cación de Gracián como pensador cidad hermenéutica de multiplicar 

En última instancia, estas dos político es solo un efecto de su resca- los puntos de vista sobre el mundo 
obras obedecen a dos concepciones te como gran  lósofo de la epistemo- para lograr una mejor interpreta- 

antagónicas de la racionalidad hu- logía, que elabora una teoría del co- ción. En cada episodio el novelista 

mana: la razón abstracta, individual, nocimiento diferente de la impuesta aporta una triple mirada: la in- 
casi autista frente a la razón analó- por el racionalismo. El conocimiento genua y superficial de Andrenio, la 

gica y dialógica o conversable; encie- ingenioso no aísla el objeto, sino que desengañada por la experiencia de 

rran dos tipos de conocimiento: la es capaz de penetrar en el entramado Critilo y la de los diferentes sabios 
verdad última, tan inapelable como de relaciones que lo unen a otros ob- que desfilan como cicerones de los 

los teoremas matemáticos frente a
jetos y circunstancias para compren- protagonistas y les enseñan a “mi- 

la verosimilitud opinable; conciben der la calidad de su ser, y no pres- rar con ojos ajenos”. Gracián elo- 
dos facultades para ejercer la labor cinde del sujeto, sino que lo incluye gia la multiplicación de los puntos 

 losó ca de crítica y discernimien- en el reconocimiento del sujeto que de vista e inaugura así el perspecti- 

to: el juicio racional individual o el implica la metáfora, siempre necesi- vismo moderno, una filosofía que 
buen gusto que se a na y se re na tada de actualizarse para la ocasión, continuará Ortega y Gasset y que 

con el trato; nos conducen a dos mo- en el aquí y ahora de la ocasión. se atribuye a Schopenhauer y Niet- 

delos de comunicación: la argumen- Mientras que el racionalismo separa zsche, olvidando que su fuente 
tación seca y fría, more geométrico (a el objeto del entorno para conocer su estaba en el belmontino.

la manera de la geometría), frente al esencia inalterable, para Gracián la De modo que este libro es 

sermo comunis (o habla ordinaria); y cualidad del objeto se abre al cono- mucho más que una comparación 
culminan con dos actitudes diver- cimiento al mostrar sus relaciones entre las dos obras cotejadas. Y, al 

gentes: la que sentencia y busca el con el entorno. El pensamiento ana- terminar el libro, uno se da cuenta 

antagonismo y la victoria, y la del lógico graciano rehúye la pretensión de que ha aprendido mucho sobre 
diálogo cálido, que hace y deshace racionalista de lograr una verdad Gracián y se queda con la impre- 

verdades conversando personalmen- universal, válida en todo momento y sión de que el autor, para revalo- 

te. Frente a la lógica racionalista, la lugar y se refugió en el probabilismo rizar al jesuita aragonés, emplea a 
lógica ingeniosa. Hobbes exalta la casuístico, en el que la probabilidad Hobbes como un sparring partner, 

Razón, Gracián el Ingenio.
es verosímil y nunca absoluta, sino un compañero de entrenamiento 

El capítulo más extenso y más situacional. Mientras que el raciona- que aparece como contrincante, 
elaborado por el autor es el dedi- lismo ‘petri ca esencias’ y aspira a la pero que no le llega a la altura y 

cado a la metáfora corporal. En él eternidad de los universales, la ver- está al servicio de que el otro pue- 

sorprende la exhaustividad y la cen- dad analógica ‘moviliza relaciones’
da pulir su rendimiento, su per- 
tralidad de las metáforas corporales y solo pretende una verisimilitud formance, y logre lucirse luego en 

en la obra del jesuita aragonés, en
circunstancial y analógica.
público.


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