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El lenguaje en la obra de Rosen- cialidad circular a su propio ser. Con la armonía del universo. La imagen 

do es riquísimo, expresiones llenas de un conocimiento y una exactitud
adquiere un saber a través de la re- 
virtud poética, invocaciones dirigidas 
tan evidente que el lector ingresa de presentación simbólica, que permite 
al ser, elementos  gurativos que guar- lo natural a lo mágico, y esa relación a la inteligencia acceder a los planos 

dan paralelismos con un sistema de entre los signi cados hacen de sus del entendimiento estético del mun- 
conceptos y realidades.
versos una experiencia sometida a la do. Por eso, creo yo, que la poesía de 
Un rasgo distintivo del lenguaje conciencia. Rosendo Tello nos da una Rosendo Tello no produce solamente 

de Rosendo Tello es el uso e caz del auténtica lección de rigor poético, y imágenes, su obra crea y desarrolla 
adjetivo, utilizando posibilidades 
la arquitectura de sus palabras logra imaginaciones.
descriptivas y de caracterización. convocar esa dignidad humana tan Otra de las virtudes de Rosendo 

Refuerza el ritmo del poema con pa- sólida que las letras, el humanismo
es la música, con un dominio y cono- 
ralelismos sinonímicos y antitéticos, y la historia de la literatura durante 
cimiento de algunos instrumentos, 
donde se dan correspondencias de siglos reclaman como su lugar, su  n como el piano, que añaden valor a su 

sensación. Y como complemento pre- o su verdad.
obra escrita. Y en sus memorias escri- 
dicativo modi ca el verbo y sirve para Hay una rehabilitación de las 
be: “El caso es que, a mis cuatro años, 
condensar las actitudes del texto. Es emociones para el conocimiento, y la yo rasgueaba la guitarra y aprendí 

un rasgo de perfección cuando entra sensibilidad de Rosendo Tello es una algunas mudanzas. Desde mis cinco 
en el terreno designado por él.
sensibilidad meditada, que es fruto 
años ya tocaba la bandurria y el laúd y 
Nada falta en la obra de Rosendo de una formación y un conocimiento sabía acompañar a la guitarra, y a tem- 

Tello. Hay poemas que se anudan a altísimo que impregna los aspectos plar los instrumentos no me ganaba 
la materia imaginaria, y producen un esenciales de la re exión poética.
nadie”. Nos con esa más adelante:

movimiento pensante que moviliza La naturaleza en la poesía de 

la conciencia y ejerce un in ujo po- Rosendo Tello es proyectiva, le da Muchas veces he pensado en la estrecha 
deroso sobre los elementos naturales. forma, la anima. Y las permutas con- relación existente entre la templanza 

Se humanizan algunos elementos, ceptuales quizás sean consecuencia musical y la templanza poética. Un 
poema también debe a narse, aten- 
dotándolos de voluntad y cada uno de una conciencia que trabaja para in- diendo no solamente a la línea meló- 
de ellos tiene su propia permanencia terpretar el entorno. Entonces la mi- 
dica de cada verso, sino al entramado 
y su propia disolución.
rada del poeta advierte la manera de estructural del conjunto. Que nada 

Escribe el  lósofo G. Bachelard: traducir lo sensitivo en conocimiento, desa ne, que los sonidos concierten
la imaginación formal necesita la y este es total, unitario en el poema. en sus acordes y octavas, que las notas 

idea de composición y la imagina- Y es esta entrega la que con ere hon- y sus frases se sometan a un ritmo de 
sentido y que la línea melódica se ba- 
ción material necesita la idea de dura estética y un lugar emotivo para lancee en el columpio que le tiende el 
combinación. Y Rosendo cumple
una realidad más amplia.
entramado sonoro de fondo.
con creces esta premisa El agua, la Nosotros, como lectores partici- Todo debe someterse a ley y gobernarse 

nieve, la niebla, el viento, el sol, el pamos de esa realidad, de una natu- por un diapasón ideal y un metrónomo 
rayo., son elementos que favorecen raleza de siembras, montes, margas, obediente a las variaciones del senti- 

la redoma de la imaginación material espigas, olmos, higueras, etc., de ins- miento.

y funcionan en los poemas como trucciones y fulgores habitados, que 
unidad o como principio binario; son Rosendo escribe en un nuevo estar en Por eso, el poeta escribe:

realidades sustanciales, imágenes que el mundo natural y que adquiere una 

reciben su fuerza por la vista y por los armonía y una eclosión plástica del El canto favorece la rumia de la palabra, 
componentes que no se ven. Y es aquí sentimiento que será decisivo en el pues al entrar en el campo mágico de la 

donde se mani esta la imaginación reconocimiento activo de un espacio música se desnuda en sus componentes 
mínimos, subrayando sus valores. Me- 
material y los sustantivos seducen los unitario al que pertenecemos los lec- diante el ritmo, el compás y los acentos, 
términos más cercanos con un senti- tores, al participar de esas imágenes 
las palabras adquieren el signi cado 
do profundo, que es a la vez nutricio que abren los pliegues más íntimos originario, el soplo que les infundió su 

e inagotable.
de la percepción. Rosendo vive la creador. Ocurre lo mismo con el verso. 
Naturaleza, conciencia y emoti- cualidad esencial de la naturaleza,  ja Si la poesía cuenta o re ere, la palabra 
se diluye en el cuento o referencia; si la 
vidad son principios vinculantes en la la forma y la atribución de la metáfo- 
poesía canta o prorrumpe en oración, 
poesía de Rosendo Tello, una poesía ra en un constante soliloquio con el la palabra gana en intensidad musical
que forma un tejido vivo, donde la entorno. Aquí, la metáfora es conoci- 
y en tonalidad de sentimiento, en co- 
imagen y la idea es una constante que miento, un entendimiento de la natu- lor, energía, luminosidad. La palabra 

participa y signi ca de la experiencia.
raleza, que no es algo arbitrario, sino pasa de su univocidad conceptual a 
La naturaleza es vivida, impreg- que entiende diferentes aspectos de desplegar toda una gama o abanico de 
signi caciones.
nada de un simbolismo y una espa-
su entorno geográ co, e intuye toda


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