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a la verdad. Cada símbolo adquiere Conclusión
mada entre los estancieros y la Cá- 

en Borges una magnitud metafísica; El poema es un relato fantás- mara de Comercio Británica? ¿Salir 
así, cuando decide buscar parte de tico. Tuvo Borges la brillante idea 
a la calle a vivar al ejército antibri- 
su secreto en “el laberinto múltiple de ponerlo en versos endecasílabos, tánico, nacional, proteccionista, 

de pasos” (v. 29) y “En el espejo de porque solo la poesía puede resaltar patriótico, que tan horrorosamente 
esta noche [.]” sabe que no va a la profundidad de los sentimientos, 
se parecía a las hordas de Hitler? 
encontrar una razón clara y com- de las esperanzas, de las visiones de Borges hizo otra cosa: escribió un 

prensible que explique su secreto; quien sabe que va a morir.
poema tan complejo como comple- 
por eso recurre a la cábala. Según Es cierto que no se puede a r- 
jo es el país cuya historia de sangre 
Emilio Carilla: “Laprida, muerto el mar que Borges escribiese el poema y desencuentros lo inspiró.21

22-9-1829. Buonconte, muerto el 11- pensando en el golpe militar del Borges no era muy hábil en el 
6-1289. Aquí está, pues, marcada, en GOU, ni en el ambiente fascista que terreno de la política; por eso eligió 

esta inicial proximidad de números, en el año 1943 reinaba en Argenti- la literatura, la metafísica, el arte, 

la «recóndita clave», «la suerte de na; pero no se puede dudar que la la historia, los terrenos en los que 
Francisco de Laprida».”20 El secreto  losofía que alimenta los fascismos su pensamiento no chocaba con los 

para un genial constructor de rela- se desenmascara en el poema: gen- límites de la realidad. Así, podemos 

tos fantásticos siempre está escon- tes que acorralan y asesinan a su comprender porque decidió que- 
dido en el texto. Ahora el dantesco emancipador y que abandonan o darse a vivir en Argentina durante 

capitán del Purgatorio cobra autén- esconden su cadáver para que no la dictadura de Videla mientras que 

tica vigencia; la cábala con las cifras sea hallado, gentes que han hecho todos sus amigos intelectuales qui- 
correspondientes a los años de la lo mismo durante toda la historia sieron atacarla desde el exilio. Bor- 

muerte llega a convertir las semejan- de la humanidad, gentes que des- ges, que nunca apoyo la dictadura, 

zas de los personajes en identidades. precian la palabra y la civilización, pensó que la solución, que el  n de 
Laprida conoce su futuro porque ya gentes que solo creen en su fuerza la violencia pasaba por su encuen- 

lo ha vivido, ese es su secreto. Un se- violenta. Son gentes que están
tro con su “destino sudamericano”; 

creto que no entra en contradicción en todas partes. Creo que Borges y allí, agazapado en la oscuridad de 
con nada de lo expuesto. Los bárba- nos alerta sobre este concepto, no su ceguera, aguardo en vano a que 

ros asesinan al personaje reconocido existen el bien y el mal como con- “los jinetes, las crines, los caballos” 

que proclamó su independencia, ese traposición. Esto es, no hay buenos se cernieran sobre él.
personaje no puede tener una muer- y malos. Existe la humanidad, y el 

te oscura —de Laprida se desconoce mal forma parte de ella.

la historia—, a través de la cábala Nos presenta el poeta una 
construye Borges una muerte épica, muerte ejemplar, repetida eterna- 

heroica, memorable (recordable). mente en la historia. Los que matan 

Dante inmortalizó a Buonconte, son siempre los mismos, los que 
Borges inmortaliza la muerte digna mueren no son mejores ni peores 

de Laprida.
—quisieron ser otro—, pero mue- 

ren dignamente antes de asumir
la barbarie. Cierto que, el mensaje 

poético resulta demasiado heroico 

para nuestro tiempo, aunque tam- 
bién hoy debemos centrarnos en no 

consentir la barbarie.

No llama Borges a la militancia 
antifascista, militancia contra los 

bárbaros, no. Ante el golpe militar 

Jorge Luis Borges en su casa de Buenos Aires (Cristopher Pilltz fascista del GOU, el poeta no podía 
/ Getty images)
defender un sistema corrupto como 

había demostrado ser el derrocado, 

tampoco podía asumir la acción de 
20 Carilla, Emilio, Un poema de Borges. el «poema los bárbaros golpistas:

conjetural», http://senior.british.edu.uy/Spa- ¿Qué había que hacer el 4 de ju- 
nish/JGBouzas/Poema%20Conjetural.htm. Se 
nio de 1943? ¿Salir a la calle a cantar 
extiende Carilla en el tema de la historia cíclica la Marsellesa y aceptar mansamen- 
y la importancia de las semejanzas entre Laprida 
y Buonconte
te una candidatura fraudulenta tra-
21 Feinmann, José Pablo, op. cit.


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