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Como en todo monólogo, nos En el plano morfosintáctico nos acta de independencia de Argentina
habla el personaje en primera perso- desborda el protagonismo de los en 1816. Miembro del Partido Uni-
na; pero el poeta aleja al personaje
verbos, con los que Borges da una tario, en la guerra civil (1828-1831)
del yo poético: “yo, Francisco Nar- imagen dinámica al poema, el mo- es perseguido por Oribe y Facundo
ciso de Laprida, / cuya voz declaró vimiento constante sobre el terreno Quiroga tras el fusilamiento de Do-
la independencia” (vv. 7 y 8), ese
y, ante todo, sobre el tiempo. Hemos rrego; alcanzado en su huida por los
“cuya” parece advertir de que el comenzado considerando el poema montoneros de Aldao es asesinado
Francisco Narciso de Laprida que como una dramatización monologa- por estos. Su cadáver no apareció.
habla no es el mismo que protago-
da, pero esa dramatización recorre El poema es una cción que nos
nizó la historia. Se puede deducir casi todos los tiempos, modos y as- hace vivir la tensión real, el desen-
que Borges se adueña del personaje pectos —exceptuando el modo Sub- cuentro sin remedio de la barbarie
y habla por él.
juntivo que solo aparece en el verso
con la civilización. Borges eleva la
38, para indicarnos la conformidad metáfora de Sarmiento hasta con-
Algunos recursos y guras
del protagonista con su destino:
vertirla en símbolo de la historia
Aunque no realizaré un análisis “así sea—. Esto es, se nos narra en
argentina, en identidad predeter-
profundo de las formas presentes
presente lo que está ocurriendo: la minada: “Al n me encuentro / con
en el poema, creo necesario señalar batalla, la muerte; en pasado la his- mi destino sudamericano.” (vv. 26 y
algunas que pueden aclarar aspectos toria del protagonista, los anhelos y 27). En todo caso, una visión más li-
importantes de su composición.
sentimientos que tuvo; en futuro la teral nos traslada a la propia historia
No abusa Borges de los recur- predicción que el personaje hace de de Facundo Quiroga, historia sobre
sos fónicos en el poema; encon- su muerte. También nos hallamos la cual, Sarmiento elabora la antino-
tramos en la primera palabra del con usos de gerundio y de in nitivo, mia entre civilización y barbarie. La
mismo un verbo de construcción y con adjetivaciones construidas obligación de enfrentarse a la barba-
onomatopéyica “zumban”; alguna desde el participio.
rie; porque el letrado Laprida muere
tímida aliteración —sin considerar La mayoría de los sustantivos cruelmente asesinado tras la batalla.
anáforas y repeticiones— como la son concretos, de ese modo, suman- El hombre de letras tomó las armas.
producida en el verso 6 por acu- do a esto el uso de los verbos en En este poema perfecto, Borges
mulación del fonema lateral /l/; modo Indicativo, descubrimos la nos da el destino y la esencia de esos
igual ocurre en el verso 13 con la intención objetiva del autor. Borges hombres que construyeron Améri-
reiteración de /k/, y en el 18 otra vez crea un poema que debe tener vero- ca. Esa América que fue lucha, co-
con /l/. Una aliteración más com- similitud. La verosimilitud resulta raje y barbarie, pero que iba creando
pleja encontramos en verso 24: “a imprescindible en la literatura fan- el rostro nuevo de otro mundo, Y en
cielo abierto yaceré entre ciénagas”: tástica. En los relatos de Ficciones, ese poema, al igual que su protago-
comprobamos la existencia de una ampliamente reconocidos como nista, Borges también se encuentra
repetición de las vocales a_ie; pero literatura fantástica, comprobamos con su destino sudamericano.2
el sonido ie se repite en la última los continuados esfuerzos que Bor- Resulta interesante comprobar
palabra del verso; y aún más, la e se ges realiza para conseguir ese efecto.
que Borges publica este poema el 4
repite cinco veces en tres palabras Otras guras están presentes en de Julio de 1943 en La Nación.3 Ha
consecutivas, “yaceré entre ciéna- el poema, como los asíndeton en sus pasado justamente un mes desde el
gas”, y dos veces se acentúa, la pri- enumeraciones: “[.] ser un hombre golpe de estado del GOU (Grupo de
mera detrás de dos sílabas, y la se- / de sentencias, de libros, de dictá- O ciales Unidos), grupo pro-fas-
gunda delante de otras dos sílabas, menes” (v. 23), y en los versos 31 al cista fundado por Perón —aunque
ofreciendo de ese modo una imagen 35 en los que, además, hallamos un este no llegase a la presidencia de
simétrica de la aliteración. Pero complejo paralelismo: “la recóndita Argentina hasta 1946—. No pode-
todavía en el mismo verso debemos clave de [.] / la suerte de [.] / la
reparar en la repetición del sonido letra que [.] / la perfecta / forma
2 Armani, Horacio; “Evolución de la poesía
ci, ce, ci. Del resto de las aliteracio- que [.]”. Por último, no se puede
nes presentes destacaré la del verso ignorar la hipérbole de los versos 39 borgeana” en Homenaje a Jorge Luís Borges.
Anejos del Boletín de la Academia Ar-
43: “ya el duro hierro que me raja
y 40: “Pisan mis pies la sombra de gentina de Letras. Anejo I http://www.
el pecho” porque la repetición de la las lanzas / que me buscan”
cervantesvirtual.com/servlet/SirveO-
vibrante múltiple consigue una dra- bras/12926183227823728543435/p0000001.
matización enfatizada.
El poema
htm#I_1_
3 He comprobado la datación en Feinmann,
En el verso 39 recurre Borges Francisco Narciso de Laprida, José Pablo; “Conjeturas de Borges”
a la paronomasia: “pisan mis pies antepasado de Borges, presidía el
http://www.pagina12.com.ar/2001/01-05/01-
[.]”.
Congreso de Tucumán y rmó el
05-19/contrata.htm
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