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las predicciones apocalípticas ju- aunque para lósofos como Fichte las apariciones de la virgen en Lourdes
deo-cristianas y la anunciada venida profecías cobran fuerza a partir del (1858) y Fátima (1917), cuyo mensaje
del Anticristo, del Gog y Magog del
cerrado nacionalismo que predica.
secreto solo se reveló en 1963.
libro de Ezequiel, el anuncio del re- La idea del progreso perpetuo Mientras la cultura popular
greso de Cristo al frente de las diez e ineluctable se rea rma gracias a consagra estas prácticas irraciona-
tribus perdidas de Israel. Las pro-
los adelantos cientí cos. Muchas les, muchas de las cuales son pro-
fecías diabólicas y las divinas com- utopías se inscriben en este conven- hibidas a nes del siglo XIX, soció-
parten una atmósfera fomentada y cimiento como propone Bacon en logos, economistas y demógrafos
enrarecida por el propio clero que
Nueva Atlántida (1628). Su Casa de proyectan sus previsiones. Thomas
admite la posibilidad de la responsa- Salomón agrupa a cientí cos encar- Malthus vaticina la superpobla-
bilidad compartida del Espíritu San- gados de acumular investigaciones, ción como parte del n del mundo,
to y de Satán en los delineamientos observaciones y proponer leyes. Su
Oswald Spengler a rma “la deca-
del futuro.
propuesta es aplicada en Inglaterra dencia de occidente”. El socialismo
En el concilio de Toledo (633) se y sobrevive como institución hasta utópico se proyecta y practica en
decide condenar y en el de Constan- hoy en día.
“Francia, México, Estados Unidos,
tinopla en 692 excomulgar a los clé- Argentina y Brasil, mientras se ges-
rigos que consulten arúspices. Isido- La prospectiva va tan las anti-utopías de London, Za-
ro de Sevilla y, muy especialmente, miatin, Huxley y Orwell, autor de la
Joaquín de Flore intervienen en los ocupando con sus elaborados máxima “el que controla el pasado
debates de niendo y reglamentando análisis matemáticos el controla el futuro” que preside su
el “acceso al futuro”. Muchas profe- obra 1984.
espacio de los antiguos
cías —se a rma— son simplemente Pesimistas y optimistas com- “
profetas sin dejar de hacer del
el resultado de un razonamiento parten, una vez más, la visión del
intelectual inadecuado, tesis en la porvenir el objeto principal de porvenir, mientras los voluntaris-
que abunda Santo Tomás de Aqui- sus estudios
tas como socialistas y comunistas,
no. El anuncio del n del mundo se creen que el futuro necesita de un
refuerza con el milenarismo, donde “empujón” humano. Movimientos
se actualizan los anuncios del Apo- Viajes imaginarios, sociedades sociales y revoluciones contribuyen
calipsis de San Juan, período acom- perfectas en islas remotas, textos a ello y durante las primeras décadas
pañado de revueltas campesinas e que hablan de la vida en el futuro del siglo XX se las lleva a cabo. La
inestabilidad social, crítica creciente como 2440 de Luis Sebastián Mer- guerra fría trae otras predicciones:
a la iglesia y al lujo ostentoso del cier, propuestas de reformas socia- una posible catástrofe nuclear, una
papado, vaticinios que parecen con- les, se generalizan transformando re exión como la del Club de Roma
rmarse en 1348 con los estragos de en muchos casos las utopías en pla- (1971) se plantea con la teoría del
“la peste negra”. Nostradamus añade taformas políticas. Obras individua- “crecimiento cero” la necesidad de
con mensajes confusos nuevas pro- les que se repiten en varios idiomas detener el desarrollo. La prospectiva
fecías que siguen siendo objeto de donde se comparte el proyecto de va ocupando con sus elaborados
interpretación en la actualidad.
un autor y la propuesta social de un análisis matemáticos el espacio de
mundo mejor.
los antiguos profetas sin dejar de
El futuro razonado
En vísperas de la revolución hacer del porvenir el objeto principal
El mesianismo, los mesías trans- francesa se multiplican los anuncios de sus estudios.
misores de mensajes comunicados catastró cos desde Inglaterra o por Es evidente que, en tiempos
por Dios o por el diablo, o resultado el iluminado adivino Cagliostro. inestables y convulsos como el
de la observación de la fatalidad Aparecen las pitonisas munidas de presente, se acrecienta la necesidad
astral, ceden poco a poco su espacio una bola de cristal, la cartoman-
psicológica surgida de la angustia
exclusivo a las predicciones resultado cia recupera la tradición del Tarot, ante un mundo incontrolable e
del razonamiento humano donde
mientras la quiromancia gana incomprensible. Miedos engendra-
el futuro está abierto a propuestas adeptos, proliferan “sonambulistas dos por la realidad, de la que debe
individuales y son el resultado de magnéticos” y espiritistas, los ho- eliminarse el azar y lo arbitrario, en
acciones libres de lósofos, pensado- róscopos se publican en la prensa y los que no debería extrañar el anun-
res e historiadores. Condorcet y Kant se lee la borra del café o se funda la cio del físico Stephen Hawking:
sostienen que prever el futuro supone grafología como presunta ciencia. El antes de cien años, deberemos dejar
conocer bien el pasado en un marco catolicismo no ceja en su visión pro- la Tierra para trasladarnos a otro
de cosmopolitismo y universalidad y fética, consagrada teológicamente en planeta con más recursos y menos
de un progreso in nito de la razón,
el Concilio de 1870 y probada por las
sobrepoblación.
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