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Algunas preguntas (Sergio Abraín)



aun cuando edi ca un templo a la Predecir para actuar
en desmedro de los “charlatanes”. 

diosa Fortuna, cree que el futuro Para otros, anticipar es elegir
Hay que “crear el porvenir”, reitera 
está condicionado por prodigios en permanencia, predecir en conse- en Las Leyes. “El hombre propone y 

(terremotos, eclipses, catástrofes cuencia para condicionar el futuro, Dios dispone” a rma Tito Livio y

naturales y fenómenos celestes) que determinando los acontecimientos se repite desde entonces como una 
no son otra cosa que “advertencias” antes que se produzcan. Historia y indiscutible máxima. “Dios lo quie- 

que hay que tener en cuenta. Los porvenir son indisociables: conocer re”, proclama el Papa Urbano II para 

arúspices proliferan por doquier una es prever la otra. Predecir es impulsar la primera Cruzada.
difundiendo esas “advertencias” de sinónimo de actuar. Por lo tanto, la El cristianismo se debate épica- 

la naturaleza.
profecía se convierte en un instru- mente durante siglos entre partida- 

Ante el desarrollo y multipli- mento político, ya que prever un rios de la predestinación y del libre 
cación de adivinos, el emperador acontecimiento supone favorecer su albedrío. Si se inclina —en ciertos 

Claudio propone al Senado agru- realización, gracias al impacto sico- periodos— sobre los conocimientos 

parlos en una suerte de “Ministerio lógico que produce. Así, los monar- de la astronomía que subyace en la 
del futuro”. Con Augusto el ejer- cas necesitan de la caución moral de astrología, también los rechaza en 

cicio de la adivinación pasa a ser una profecía para justi car guerras y otro como expresiones “diabólicas” 

monopolio del estado y se persigue expediciones.
(San Agustín). Por ello, Dante sitúa 
todo vaticinio particular. Solo el “en el octavo círculo del in erno a los 

emperador tiene derecho a conocer que han anunciado el porvenir. Los 

el porvenir. Por su parte, Marco El cristianismo se coloca con la cabeza al revés, incapa- 
Tulio Cicerón escribe De Devinatio- ces de ver lo que está delante de ellos 
debate épicamente durante 
ne donde sistematiza y cuestiona, y obligados a desplazarse reculando.
“
siglos entre partidarios de 
desde el escepticismo, los diferentes Sin embargo, el paso de la anti- 
modos de conocer el futuro.
la predestinación y del libre güedad a la cristiandad acrecienta el 

Mientras los romanos heredan albedrío
interés por las predicciones. Las pro- 

de los etruscos métodos de adivi- fecías están marcadas por su carácter 
nación, los celtas distinguen entre mesiánico y apocalíptico durante la 

la adivinación, la predicción, el Alcibiades y Alejandro El Mag- Edad Media en una constante rein- 

“druidismo” y la llamada “ciencia no organizan sus conquistas en co- terpretación de los textos bíblicos. 
del poeta”. Para esta, el vuelo de laboración con adivinos y oráculos Los rumores proféticos acompañan 

los pájaros, el grito del cuervo y el propicios que acompañan a los ejér- la inestabilidad y la inseguridad de 

ladrido de los perros pueden ser citos. “Gobernar es prever”, a rma un mundo convulso políticamente, 
interpretados para conocer los pre- Platón en La República, priorizando sometido a invasiones y guerras 

sagios del destino.
la palabra de los adivinos o ciales
permanentes, buscando rati car


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