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de mayoría social, con fuerte sentido mejor representados; cómo romper qué: no consistía tanto en un cambio 

inclusivo: “somos el 99%”, decía. Y la ‘distancia’ entre representantes y de sistema o de las instituciones, 
fue un movimiento político, que sur- 
representados; cómo combinar las sino de un cambio de actitudes y de 
gió en plena campaña electoral, de instituciones representativas con lenguaje. Esa matriz era al mismo 

municipales y autonómicas.
otras formas de participación o de- tiempo su grandeza y su debilidad. 
Pero no fue un movimiento 
mocracia directa.
Como no fue un movimiento con 
político contra el Estado, ni contra
La propuesta de democracia vocación de estructurarse para 

la democracia representativa, sino real, sin negar la necesidad del con- mantenerse, sino que, al contrario, 
contra las instituciones incapaces de 
senso sobre el marco institucional, repelía todo intento de representa- 
cumplir su función de representa- ni la importancia de la representa- ción, liderazgo o encuadramiento,

ción política por estar ‘secuestradas’ ción política, tiende a completarlas se fueron perdiendo por el camino 
por el poder del dinero. Fue una con la participación ciudadana en 
parte del empeño y de las gentes: 
reivindicación de la política frente
dos niveles: la deliberación y la ac- quienes ya estaban organizados en 

a la economía, de la representación ción. Participar es, primero, sinóni- movimientos o plataformas se in- 
popular frente a la tecnocracia. Tam- mo de opinar, debatir y votar. Es la 
corporaron a diferentes estructuras 
poco era un movimiento dirigido a participación deliberativa. Pero partici- de participación en barrios, círculos, 

tomar el poder en el sentido revo- par implica también auto-organizar- etc.; pero quienes no pertenecían an- 
lucionario, para “asaltar los cielos”, se, autogobernarse, diseñar proyec- 
tes a un grupo organizado se fueron 
según la antigua retórica comunista. tos colectivos y plasmar iniciativas, apartando y la política volvió a ser 

No tenía un proyecto ideológico, en una palabra, actuar. No esperar cosa de pocos, como cuentan algu- 
carecía de metarrelato del futuro de- que te resuelvan los problemas, sino nos activistas del 15 M entrevistados.

seable. De ahí que llamara a delibe- ponerse uno mismo a hacerlo. Es la En efecto, una de las aporta- 

rar, dejando aparte las ideologías, y a traslación a la política del discurso ciones más deliciosas del libro son 
tantear. El 15 M estaba más cerca de del make yourself.
las entrevistas, transcritas íntegras, 

Proudhon que de Marx, pretendía La democracia no es más Esta- a activistas entonces muy compro- 

“cambiar el Estado, no apoderarse do, sino más sociedad. Se trata de metidos, pero poco conocidos por 
de él”.
que la democracia representativa, no haberse convertido en políticos 

En segundo lugar, pretendía sin dejar de serlo, adquiera también profesionales; a analistas del movi- 

democratizar la sociedad. El primer el carácter de democracia partici- miento que estuvieron atentos desde 
mani esto convocante era ‘Democra- pativa. Democratizar la sociedad el primer momento (J. Maraña, D. 

cia real ya’. Y para tener democracia supone una suerte de democracia per- Innerarity, Q. Brugué, J. Pastor, A. 

real el camino elegido por el 15M era manente, en contraposición al carác- Rivero, J. Arellano, J. Subirats); y
la participación. Por ello, el estudio ter intermitente de las convocatorias a seis representantes políticos de 

de Cristina Monge se centra en la electorales. El 15 M no quiso pensar entonces, de diferentes partidos po- 

idea y en la práctica de la partici- el cambio social con las recetas de la líticos, desde C. Campuzano a Pérez 
pación. La democracia es debate, sociedad industrial y tenía una idea Rubalcaba.

deliberación, foro público, participa- ‘ exible’ del cambio, como un proce- Como la base del libro es la tesis 

ción. Va de adoptar decisiones co- so en continua construcción, a partir doctoral de la autora, tiene fuste 
lectivamente. Democratizar signi ca de diferentes iniciativas, múltiples teórico y por sus páginas des lan

participar de otra manera que votan- experiencias e interconexiones que los principales autores de la teoría 

do cada cuatro años. Porque la par- van creando nuevas formas de con- política, desde Aristóteles a Rosan- 
ticipación es lo que da legitimidad a  uencias. No se puede ya construir vallon, y los diferentes modelos de 

la democracia y solo participando se una alternativa a partir de un diseño democracia, así como una amplia 

regenera la democracia representati- ideológico, compacto, coherente y gama de estudios sobre los movi- 
va, que está viciada.
con un partido que actúa siguiendo mientos sociales y políticos. Y es 

El origen de la movilización
ese plan de nido. Y el sujeto del muy valioso el material documental, 

fue que los partidos políticos han cambio tampoco puede ser ya una grá co y audiovisual del propio mo- 
monopolizado las estructuras de clase social, ni una vanguardia más vimiento y las numerosas referencias 

participación política y se han consciente del sentido de la historia, a las páginas web consultadas, que 

mostrado incapaces de abordar los sino todo tipo de individuos y gru- llenan varias páginas. Por último, el 
problemas de la gente cuando el pos, guiados por un imaginario de libro incluye casi una treinta de cua- 

capitalismo  nanciero les dictó sus valores diferentes a los que impone dros,  guras y grá cos, la mayoría 

recetas de austeridad. El 15 M ex- el sistema, en un proceso de empo- elaborados por la propia autora que 
presó su indignación gritando: “No deramiento desde abajo.
componen un panorama bastante 

nos representan” y planteó cómo ser
El 15 M era más un cómo que un
completo del 15M.


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