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V Jornadas de Crisis: Pensando el futuro 


El futuro de la representación política.



Cristina Monge



Una re exión necesaria para valorar las tendencias que atraviesan las estructuras sociales 

e indicar sus posibles líneas de evolución







Aunque nos gustaría que fuera ción de la idea individualista de la así en la tensión entre pragmática y 

de otra manera los saberes sociales
sociedad y del Estado está in uida utopía. Para Sartori democracia repre- 
ni son brujos adivinos ni tienen la por tres elementos que caracterizan
sentativa es la democracia realmente 

poción mágica para solucionar los la  losofía social y política de la Edad existente, la democracia posible y 

problemas de cada época. Bastante Moderna: Por un lado, el contractua- realizable. Frente a ella, la democracia 
harán si consiguen identi car bien
lismo de los siglos XVII y XVIII que participativa aparece como una suerte 

las tendencias que atraviesan las es- parte de la existencia de un Estado de de utopía en cuyo camino no descarta 

tructuras sociales para poder detectar naturaleza previo a la constitución de avanzar, pero siempre teniendo pre- 
líneas de evolución. Por eso esta apor- la sociedad. En segundo lugar, el naci- sente ese carácter de horizonte perma- 

tación, pese a su título, no pretende ni miento de la economía política que da nentemente inalcanzable.

mucho menos adivinar el futuro, sino protagonismo al homo oeconomicus en b). — La representación, símbo- 
plasmar algunas de las tendencias lugar del politikon zoon, y  nalmente
lo de modernidad: Otra de las líneas 

que podemos observar alrededor de a la  losofía utilitarista que parte de críticas con la idea de democracia 

la idea de representación política de estados individuales. A estos elemen- participativa desarrolla su argumento 
forma que nos ayuden a interpretar
tos otros autores añaden, como base oponiendo la democracia represen- 

el presente y vislumbrar algunos de de la legitimación de la idea de repre- tativa, propia del mundo moderno, a 

los per les que pueden asomar en el sentación en las democracias liberales, las democracias participativas, iden- 
futuro.
la distinción entre la ostentación del ti cadas con el mundo antiguo. Esta 

poder y su ejercicio.
distinción entre la “democracia de 

1.- La representación política en Esta noción de democracia libe- los modernos” y la “de los antiguos” 
el marco del Estado democrático ral con la elección de representantes encuentra amplia difusión entre los 

liberal
como momento álgido de la participa- pensadores liberales.

En el pensamiento liberal que ción ha sido cuestionada a lo largo de c). — Di cultades geográ cas
desarrolla la teoría de la democracia las últimas décadas por concepciones y físicas: Una de las críticas más ex- 

representativa, la relación entre el Es- más cercanas a las democracias par- tendidas a la posibilidad de la demo- 

tado y la ciudadanía se ha entendido ticipativas y/o deliberativas, repro- cracia participativa hace alusión a las 
como una tensión entre la protección duciendo en numerosas ocasiones
di cultades de articular mecanismos 

de los derechos de los ciudadanos el debate entre la “democracia de los de participación en sociedades com- 

frente al Estado, y la necesidad de antiguos” y la “democracia de los plejas, de grandes dimensiones y con 
contar con el consentimiento de los modernos”. Los partidarios de esa alto número de población.

gobernados para legitimar la acción “democracia de los modernos” basada d). — Capacidad de los deciso- 

de los gobernantes. Esta forma de en la idea de representación, han ela- res: De acuerdo con el punto anterior, 
implicación de la ciudadanía quedaba borado un conjunto de argumentos la complejidad de los asuntos públi- 

circunscrita a la participación electo- sobre la imposibilidad de la democra- cos que han de dirimirse en la escena 

ral, la militancia en los partidos po- cia participativa:
política en las sociedades modernas 
líticos y asociaciones y una eventual a). — La tensión entre el “ser” lleva a plantear como elemento cen- 

asistencia a protestas autorizadas.
y el “deber ser”: Uno de los grandes tral la capacidad que deben tener los 

Para asomarse al origen de esta estudiosos de las democracias repre- decisores para conocer de los asuntos 
concepción se ha de tener presente, sentativas, Giovanni Sartori, aborda y poder decidir con conocimiento 

como señala Bobbio1, que la forma-
el debate entre representación y par- su ciente.

ticipación desde el signi cado de la e). — El exceso de participación: 
democracia y la disyuntiva entre lo Finalmente se alude también a los 
1 Bobbio, N. El futuro de la democracia, tr. J. More- 
no, Plaza y Janés, Barcelona, 1985., pág. 26 y ss.
que es y lo que debería ser, entrando
“peligros” de un exceso de participa-


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