Page 65 - Crisis 12
P. 65




llevaron”, una mujer tiene atados a la perpetua rebelión de ser diosa poder y la independencia, sin em- 

los pies y dos hombres la están col- antes que dios.
bargo requiere atención especial 
gando de una polea, la estampa está 
Conexionar el pasado con el identi car las sutiles estrategias del 
rubricada con palabras manuscritas presente y descubrir su hilo con- patriarcado que nos presenta a las 

de Goya, “La mujer que no se sabe ductor, es la manera de saber el nuevas heroínas con bikinis-arma- 
guardar es del primero que la pilla 
porqué, el cómo y el hasta cuándo, duras en actitud guerrera y rasgos 
y cuando no tiene remedio se admi- con este per l nos acercarnos a hipersexualizados, máquinas de 

ran de que se la llevaron.
versiones coetáneas como el co- guerra y cuerpos objeto del deseo.
En las artes visuales realizadas 
mic, para ello nos bene ciamos de En 1983 Donna Haraway co- 
por mujeres el rumbo de la mirada las palabras del escritor y  lósofo menzó a escribir un ensayo titu- 

es divergente, el prototipo de una Umberto Eco, “Así, los comics, en lado A Cyborg Manifesto en el que 
nueva mujer que ya no tiene vuelta su mayoría re ejan la implícita pe- 
invitaba a las mujeres a convertirse 
atrás, lucha por erradicar esa mira- dagogía de un sistema y funcionan en ciborg desgranando todo un 

da milenaria que nos ha rociado de como refuerzo de los mitos y valo- montaje de retos con respecto a 
indignidad, es el primer paso para res vigentes”. Se estructura en rela- 
nuestra humanidad que abrió vías 
que el gran trastero del arte tiemble, tos formados por dibujos y/o textos, de rupturas conceptuales profun- 

listo para su demolición. Elegimos siempre con más importancia del das en la construcción del género
a la fotógrafa Juno Calypso, artista primero y al que se agregan símbo- 
y el sexo sirviendo su  losofía de 
americana nacida en 1989 y su obra los, onomatopeyas etc., populariza- asentamiento y referencia del ciber- 

más referencial “La Suite de Juno do en el siglo XX por una acogida feminsimo. En la C.F.F sus escritos 
Calypso”, como ejemplo de otro inmejorable por parte del público y han servido para poner en circula- 

entendimiento que esboza y propo- la pregunta obligada es ¿se utilizan ción a una legión de organismos, 

ne discursos a nes al feminismo. los mismos o parecidos arquetipos, replicantes, androides, ciborg, deri- 
Calypso es el personaje, tomándose o por el contrario asoman otras vados de la particularidad de cada 

un Sel e, que da paso a la  gura
urdimbres en la que reposan otras plan y cuyo proceso nos aterroriza

de Joyce, su alter ego, cuya misión leyendas que respiran autonomía y y a la vez fascina y que conlleva una 
es la de observar el aislamiento, la excarcelación? ¿Ha habido un cam- misiva tácita, la pulsión de muerte 

incomunicación y/o el abandono bio de mirada con este género? ¿Y, si o “Tánatos”. Hay que estar en forma 

que sufren las mujeres en la esfe-
es así, en qué medida se ha produci- para afrontar un futuro que no pa- 
ra privada, en un acto tan íntimo do? Repasamos los clásicos estereo- rece ya tan lejano, nuestra sociedad 

como es la luna de miel. La fotógra- tipos, abundantes todavía hoy, que organizada a la guisa de manda- 

fa londinense se hospedó durante gozan de fuerza y vigor y siguen
mientos y pulcro orden pone auto- 
una semana en el Penn HillsResort, en sus viñetas, como puritanas, máticamente en marcha determina- 

decoró con extremo cuidado y ro- pícaras y marimachos a los que se dos mecanismos en áreas como la 

manticismo cada uno de las habita- les concede su parcela de libertad, Sociología, el Derecho, la Filosofía 
ciones del hotel que pintó de color solo hasta que llega su momento de para establecer protocolos que 

rosa pastel, era la perfecta estética esplendor sensual, en el que se su- atiendan, asistan y de endan las 

para el encuentro amoroso. ¿Espera- pone que la joven estaba preparada nuevas creaciones y nacimientos, la 
ba alguien? ¿a quién? nadie acudió para aceptar su papel de esposa, o  nalidad es que la autoridad siga su 

a la cita ¿era ella la única habitante la cientí ca despistada y loca que curso y todo  uya según lo previsto, 

de ese espacio lúdico? Soledad por no puede compatibilizar su profe- no importa lo biológicamente vivo, 
soledad. O la  cción y el entramado sión con sus deberes familiares y de sino el control y las leyes.

galáctico de la artista Valeria Grez cuidadora y se debate en un mar de 

¿en qué morada está ideada? ¿De dudas y la más peligrosa, la mujer 
que símbolos es portadora? ¿en qué castradora, maestra en el arte de

coordenadas ubica a la mujer?, en la seducción amorosa, obsesa por 

una primera visión descubrimos ser fecundada para luego herir al 
mujeres antropomorfas plani ca- macho hasta su muerte, siguiendo 

das desde la geometría fractal con la conducta de la Mantis religiosa, 

aspecto gatuno como símbolo de la o la araña Viuda Negra, o la historia 
divinidad, incurre en intereses as- de Judith y el general asirio Holo- 

trales, elementos misticistas y ocul- fernes en la que ella arriesga su vida 

tistas, sus vestidos son mantras en y mancilla su honor por salvar a su 
compenetración con lo exotérico y pueblo. Las superheroínas del siglo 

postpunk, es el eterno deseo ligado
XXI han conquistado la fuerza, el


65

   63   64   65   66   67