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La C. F. Feminista analiza el tratadas escarnecidas, ignoradas, ancestrales que a oran ante lo des-
papel de la mujer en contextos c- violentadas o violadas.
conocido. No creo en el solipsismo,
ticios y re exiona sobre utopías y
Desde la presunción y la po- creo que la realidad no es nitud,
distopías, de las primeras surgen sibilidad pero también desde la la creatividad, el raciocinio, el in-
sociedades alternativas pobla-
creencia, la C. F. Feminista elabora genio, la agudeza deben de intuirla
das por heroínas que gobiernan
otros relatos en un intento de des- y visibilizarla, las emanaciones
el mundo, o comunidades en las alojar el credo y axiomas ancestra- mentales solo son desasosiegos uni-
que se ha alcanzado la igualdad les y rancios en los que el predomi- personales, que hay que abandonar,
entre mujeres y hombres, en los
nio y hegemonía es machista, por y desterrar el “solo yo existo”. Para
mundos distópicos, el hembrismo tanto como no considerar que es un explorar estas situaciones y ver con
que es un neologismo utilizado útil poderosísimo del feminismo, qué nos encontramos en las peripe-
con diferentes acepciones, puede enlace y traducción entre su ideolo-
cias de este viaje nos adentramos en
funcionar como sinónimo de mi- gía y praxis, puesto que reinscribe y el género de la fantasía y de la c-
sandria, desprecio, aversión, odio
rede ne sus principales nes como ción que no son más que el re ejo
a los hombres, elimina los linajes son el papel reproductivo, los roles
de determinados cambios políticos,
patriarcales, exhibe identidades de género y sexo estipulados por
sociales, culturales, cientí cos o
plurales libres e iconoclastas que la sociedad, las desigualdades po- tecnológicos llevados al límite o al
solo el feminismo puede acoger,
líticas, económicas, sociales entre
extremo en el marco del deseo o del
el machismo argumenta que está mujeres y hombres y que hace todo t“emor.
enfocado para promover doctrinas un reconocimiento de lo promiscuo
represivas contra los hombres. El y versátil. La incorporación de nue-
Las distopías pueden
feminismo no comparte el hem- vos registros promulgados por los
proyectarse desde el
brismo y es consciente de que no nuevos feminismos y otros movi-
es una ruta hacía la liberación, no mientos como el queers, en el que se hembrismo que es un
obstante, se puede comprender y introducen y barajan otras platafor- neologismo que puede
asumir que hay una cierta legiti- mas sin clasi caciones esenciales en funcionar como sinónimo
midad en esos anhelos para poder las que se acepta la diversidad del
de misandria, desprecio, “
vivir en paz, sobre todo, aquellas deseo con naturalidad, se repudia la
mujeres que han sufrido el yugo de heterosexualidad, se reconoce a las aversión, odio a los hombres
la violencia en sus propias carnes. personas por su valía y no por su
Muchos capítulos debería de reco- sexo o género, se instala la igualdad
rrer el hembrismo, término total- en la pluralidad y en ella residiran
mente desprestigiado, ridiculizado las y los supervivientes de una his- En el campo de la literatura
y mirado con cristales de aumento toria posapocalíptica que reestruc- popular de cción/fantasía, las pri-
por la falocracia, para asemejarnos turará el arca que ya no será la de meras publicaciones se hicieron a
a todas las felonías sufridas y no Noé, son las futuras semillas primi- través de las revistas pulp y en Espa-
deja de ser una gran contradicción cias de la sinestesia, para eliminar ña los hoy apreciados bolsilibros en
que esta crítica repose y se ejerza lo heteronormativo que justi ca la los que la aparición de las mujeres
por la mitad de la humanidad, los asimetría entre hombres y mujeres dependía de las necesidades román-
varones, que no solo han defenes- por el biopene y la biovagina.
ticas del galán de turno, nunca fue-
trado y eliminado los derechos de Presentar una genealogía
ron dignas de protagonizar proezas,
las mujeres durante siglos sino que de la C.F.F. requeriría de otras los héroes eran siempre masculinos
siguen ejerciendo la violencia de ponderaciones y otros escenarios cenit de fuerza y de virilidad. Otras
género por rumbos polifacéticos de desarrollo por lo que vamos
con guraciones más sexistas se
Un libro misándrico por excelen- a enmarcar nuestras palabras en consolidaron con el género de la
cia, con ausencia de cualquier narrativas literarias y artísticas de novela negra que ahondaba en la
personaje masculino positivo es “El manera muy concisa y en direccio- humillación, el maltrato y la vio-
hombre hembra (The Female Man) de nes muy concretas. La imaginación lencia de género que ha continuado
la escritora norteamericana Joanna es una herramienta muy potente hasta nuestros días, es explicita la
Russ, publicado en 1975, insistimos para crear, si no somos capaces de frase de Sam Ludwalt gran conoce-
que comprendemos sus argumen- imaginar el mundo de otra manera dor desde múltiples perspectivas de
taciones en un contexto cultural en nunca podremos exigir algo fuera la C.F. que en la década de los años
la que la mayor parte de la litera- de lo que existe, enunciar otra elec- setenta del siglo XX se expresaba
tura representa a las mujeres como ción exige esfuerzo y valentía, no es así, “Los roles sexuales en la ciencia
sumisas, débiles, malvadas, mal-
fácil reducir e incinerar los miedos
cción son tan inalterables como el
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